Marco Antonio Rubio entrena con Robert García para su duelo con Derrick Findley

TORREÓN, México, Feb. 4, 2013.- El púgil lagunero Marco Antonio "Veneno" Rubio, quien se encuentra en la primeras posiciones de las clasificaciones este mes, realizó ajustes en su equipo de trabajo y ahora entrenará bajo la disciplina de Robert García.
Rubio ya tiene fecha para su próximo compromiso, será el 23 de marzo en sede por designar, donde disputará el Campeonato Internacional peso medio del Consejo Mundial de Boxeo con el norteamericano Derrick "Superman" Findley, originario de Chicago y que posee una descomunal pegada.
El moreno fortachón quien ya ha enfrentado a Andre Ward, será sin duda una dura prueba para Rubio, quien ahora comienza una nueva etapa en su carrera, enfocado no sólo en enfrentar a grandes rivales, sino en vencerlos contundentemente para ganarse una oportunidad titular este mismo año, pues en su mente solamente está conquistar la corona.
Ahora bajo la batuta de García, quien entrena al filipino Nonito Donaire y a su hermano Mickey García; el siempre sonriente "Veneno" ha renunciado al Campeonato mundial WBF toda vez que ahora solo tiene en mente el cinto verde y oro del Consejo Mundial de Boxeo de peso medio.
"Estoy ya en Los Ángeles, Robert García, me han dado buenas referencias y yo he visto su trabajo con grandes campeones, estoy seguro que con sus conocimientos y mis ganas llegaremos muy lejos... Quiero responderle con creces a toda esa gente que ha creído en mi, a mi familia, mis promotores, mi representante y a todos aquellos que se toman un momento para demostrarme su apoyo en las redes sociales", apuntó el lagunero vía telefónica desde California para concentrarse con la mira bien puesta en su próximo rival.
"Acerca de mi próximo contrincante solo sé que tiene buen récord, y que es un peleador fuerte y muy veloz; nada con lo que no me haya enfrentado antes, veremos que dice Robert García acerca de la estrategia a seguir y vamos a echarle muchas ganas para que todo este sacrificio valga la pena; voy a estar casi dos meses lejos de mi esposa y mis hijas, el verlas contentas tras una pelea es el mejor premio que puedo tener, para mí una sonrisa de ellas vale más que cualquier cinturón". Acotó con la nostalgia previa a una concentración tan prolongada.



