Tienen para pelear de tú a tú
El grado de dificultad va en aumento. Del América al Toluca hay muchas diferencias, pero aún así creo que el Monterrey tiene futbol para pelearle de tú a tú a los Diablos, tal como lo hizo con las Águilas.
Cuando empezó el partido en el Azteca y nos recetaron la explicación de que Luis Pérez ya estaba dado de alta pero que iría a la tribuna para cuidarlo, la verdad es que no entendí nada y me dio mucho miedo de que al equipo de Vucetich no le alcanzara el gas para traerse el resultado.
Nunca entendí: ¿de qué cuidaban a Luis? ¿estaba dado de alta o no? Si así era, entonces por qué no lo sacaron por lo menos a la banca por si se necesitaba, como de hecho sucedió, cuando al medio tiempo los Rayados se fueron al descanso virtualmente eliminados de la Liguilla.
Lo que debemos leer entre líneas de estas confusas declaraciones muy al estilo del Monterrey, es que realmente Luis Pérez no estaba físicamente bien todavía y punto.
Afortunadamente para el equipo de Vucetich, lo que no pudo aportar Luis Pérez lo puso Jonathan Orozco. Este portero, al que hace algunas semanas lo queríamos mandar al exilio, ahora resulta que es el ídolo y el artífice más importante de que su equipo esté en las semifinales.
Tal como pasó en el partido de ida, los americanistas crearon más opciones de gol que el Monterrey, pero Rayados tuvo un alto porcentaje de efectividad que a la postre le dio el triunfo.
Para el América fue decepcionante la actuación de Cabañas, quien una y otra vez falló opciones claras de gol. Cuando el hombre estelar de un plantel no anda bien, es muy difícil que su equipo gane.
La más clara fue el mano a mano donde Orozco toma la decisión de salir a taparlo, pero con toda la ventaja para el atacante porque venía con la pelota controlada. Sin embargo, el paraguayo dejó ir una oportunidad de esas que normalmente no fallaría.
Y si hacemos memoria nos daremos cuenta de que en la jornada de ida de los cuartos de final no aparecieron los máximos artilleros de los equipos involucrados como: Mancilla, Cabañas, Suazo y Villa.
En estos partidos que se juegan a muerte es clásico que el resultado condicione lo que los equipos proponen en la cancha y a medida que el marcador se mueve reaccionan de forma diferente.
Una de las críticas más fuertes al América fue precisamente que especulara con la pelota y no siguiera aplicando la misma fórmula que lo llevó a ponerse arriba por un gol. Al término del encuentro, los más fieles seguidores del equipo capitalino seguían sin entender y mucho menos aceptar este esquema temeroso que Ramírez le impuso a las Águilas todo el torneo.
Tenemos que reconocer que a la semifinal llegan los cuatro mejores equipos, porque aunque en la clasificación general el América había quedado arriba del Monterrey me parece que Rayados tenía merecimientos muy superiores a los de las Águilas para estar a la par de Cruz Azul, Monarcas y Toluca.
El Monterrey tiene un esquema muy claro de juego y aunque desde afuera no nos gustan y no entendemos muchos de los ajustes forzados que Vucetich hace en sus líneas, lo único cierto es que así ha conseguido los resultados que lo tienen en esta instancia del torneo.



