Chucho se debe quedar
Jesús Ramírez es el máximo responsable en el América, pero no el gran culpable de su eliminación. No busco defenderlo, ni lo necesita y tampoco concuerdo con él en muchas situaciones o conceptos, sin embargo, es justo reconocer que hizo un trabajo aceptable, aunque no nos convenza su forma de jugar.
Pero esto es América y aquí no basta con sólo entregar buenos resultados. Aquí lo malo se sataniza y lo bueno casi pasa inadvertido porque es una obligación. Chivas ganó el Clásico tapatío con dos goles que debieron ser anulados por faltas y no pasó a mayores, si acaso dio para un comentario anecdótico. Si América hubiera hecho lo mismo hasta hoy estaríamos hablando de un escándalo. Así ha sido siempre.
Falló Cabañas, cierto. Que Orozco y Davino tuvieron una extraordinaria noche, también. Pero en términos generales, el América no jugó mal. De hecho, al final del partido le pregunté a Aldo De Nigris si el resultado había sido justo y me dijo que no sabía.
Meter a Reyna por Rosinei para nada es un cambio defensivo y estando ahí, en la cancha, me di cuenta cómo varios minutos antes del gol de Suazo, el "Harlem" Medina le pedía a los jugadores que no se quedaran tan metidos en el área. Satanizar a Chucho Ramírez por un partido creo que no sería justo.
En el Apertura 2005, el propio América decidió cesar a Mario Carrillo por la eliminación ante los Tigres, también en el Estadio Azteca, tras una campaña extraordinaria y la directiva de Guillermo Cañedo lo pagó muy caro, pues se desarmó un gran equipo que había formado el hoy auxiliar técnico de la Selección.
Este no es el caso de Chucho, a quién sí se le deben cuestionar muchas cosas:
- El por qué se cede la iniciativa en los segundos tiempos. Contra Monterrey el sábado y en el torneo regular; contra Chivas, contra Santos, contra Puebla y contra Jaguares, hizo lo mismo.
- El único partido en el que no bajó la intensidad para la parte complementaria en los últimos dos meses y medio fue contra Pumas, obligado a remontar un 2-0 en contra.
- Desde la jornada 8 el América sólo en un partido pudo hacer más de un gol, precisamente contra los universitarios. De la jornada 1 a la 8, América hizo 21 goles. Desde la 9 hasta la culminación de los cuartos de final solo hizo nueve. Por qué si bajó tanto el nivel de Salvador Cabañas no se cambió el dispositivo táctico para que otros jugadores pudieran auxiliar en las tareas de centro delantero.
La directiva deberá replantearle y replantearse muchas cosas para la siguiente campaña aprovechando lo que ya se ganó: calificar a la Liguilla y, sobre todo, haber armado un equipo competitivo. Pero insisto, para el América sigue siendo muy poco todavía.
Buscar a otros técnicos hoy empeoraría las cosas. En México creo que los que podrían hacerse cargo del equipo en este momento no están disponibles. Voltear al extranjero ya no es conveniente. La experiencia con Ramón Díaz debe ser lección aprendida. Con un foráneo habría cambio masivo de jugadores, volver a formar una base, volver a empezar los trabajos a un mes exacto de que arranque el Interliga que da paso inmediato al Torneo Bicentenario y, adicionalmente, gastar más dinero, aunque esto último es lo que menos debe de interesarnos a la prensa y a la afición. La lana no es nuestra.
El próximo torneo Chucho debe buscar ganar todo y además convencer de que es el idóneo para dirigir al equipo con mayor exigencia en México. Lo mismo sucede para jugadores como Beausejour, quien ya tiene un año en el país y aún no ha justificado totalmente su contratación. Esto es América y aquí no sólo importan los resultados.



