Entrenador del año
Se aproxima el Premio Nacional del Deporte y una de las categorías a premiar es la del Entrenador del Año.
Hace algunas semanas, cuando la convocatoria para inscribir candidatos se dio a conocer, de inmediato escribí en mi cuenta de Twitter que Luis Fernando Tena como técnico del seleccionado de futbol, medallista de oro Olímpico, me parece el natural ganador a esta distinción.
Los argumentos estadísticos que exponía, eran que, dentro del ciclo de competencias contemplado para el premio se consiguió:
- Ganar el torneo preolímpico de Futbol
- Campeón del Torneo Esperanzas de Toulon
- Medalla de oro en el futbol varonil de los Juegos Olímpicos de Londres
No se incluye la medalla de oro panamericana, correspondiente al anterior periodo.
En otros argumentos, no propiamente estadísticos y sí más subjetivos, agregaría que los logros fueron conseguidos de manera brillante y en el caso de Toulon y Londres de forma inédita.
Como dato adicional, en Londres se supera a Brasil, máxima potencia histórica del deporte en cuestión.
También que en el caso de Tena, bajo una presión mediática, que para bien o para mal, ningún otro entrenador nacional tuvo a lo largo de este ciclo.
Este día que la revista inglesa World Soccer lo menciona como candidato a técnico del año, me vienen a la cabeza la resistencia que noto en algunos cuando he tocado este tema en las últimas semanas.
Algunos con argumentos respetables pero no compartidos. Otros anteponiendo su rechazo natural a todo lo que tenga que ver con el futbol y otros acostumbrados a estar en contra de todo y a favor de nada, al final de cuenta que esto último está de moda.
Por cierto que al término de la redacción de esta columna, Luis Fernando Tena no había sido inscrito como candidato por parte de Federación Mexicana de Futbol. Aun queda tiempo, pero apúrense...



