Merecido triunfo felino
La edición 96 del Clásico Regio demostró una vez más que en el futbol los favoritos no siempre ganan y aunque parecía que Rayados llegaba mejor que Tigres, los pupilos de "el Tuca" le pusieron su sello al partido y lo ganaron merecidamente.
Si analizamos a detalle lo que sucedió en la cancha llegaremos a la conclusión de que Tigres se apegó a su estilo y lo puso en práctica a la perfección ocasionando que Monterrey no pudiera explotar ofensivamente.
De los felinos ya sabíamos que su potencial ofensivo es limitado; sin embargo, se ordenaron tácticamente y esperaron con paciencia la ocasión que les permitió tomar la ventaja para ya no perderla.
En el primer tiempo el español Luis García pasó inadvertido y dejó su lugar al chamaco Pulido que ahora sí hizo sentir su peso dentro del terreno, no sólo para anotar el tanto del triunfo, sino para mostrarse como un elemento peligroso cuya presencia fue definitiva en el duelo regio.
Siempre he dicho que Pulido tiene las condiciones futbolísticas para destacar, pero había desaprovechado todas las oportunidades que le brindó Ferretti hasta que ahora por fin levantó la mano y anotó quizá el gol más importante de su carrera con Tigres.
Del lado de Monterrey creo que el equipo no sólo se vio falto de ambición, sino que además fue víctima de los exagerados movimientos tácticos que hizo su técnico empezando por la extraña idea de colocar a Corona por el lado izquierdo.
El chamaco ha brillado por sus cualidades para desequilibrar por la banda derecha y en el partido más importante lo sacan de su zona de comodidad para pedirle cosas que todavía no sabemos si podrá hacer igualmente bien.
Pero eso no fue lo único, porque Corona acabó jugando de lateral derecho además de otros muchos cambios de posiciones que Vucetich hizo de algunos de sus hombres sin que en algún momento esto diera resultado para la causa.
La victoria de Tigres simplemente alimenta el orgullo de los felinos y resalta su profesionalismo y vergüenza profesional para ganar un partido que ya no contribuye en mucho en sus aspiraciones de calificar, pero sí complica las de Monterrey.
Al final de los 90 minutos en el Tec creo que no queda más que reconocer que en el duelo de estrategias Tigres fue superior y que supo balancear las diferencias que hay de plantel a plantel, fundamentalmente en el eje de ataque.
Suazo estrelló un balón en el travesaño cuando el juego agonizaba y eso pudo haberle dado el empate a Monterrey que hoy tal vez nos haría expresar otros puntos de vista acerca del partido; sin embargo, la historia ya está escrita y Tigres rompió una prolongada racha de partidos sin victoria frente a Monterrey.
A Vucetich se le van acabando los récords. El torneo pasado vio rota su racha de finales ganadas de por vida al caer frente a Santos y ahora se cortó la cadena de ocho juegos sin perder frente a Tigres como técnico de Rayados.
Esto no quiere decir que su trabajo con Monterrey vaya a la baja, pero sí queda claro que en este torneo los Rayados se han alejado mucho de sus mejores momentos, sin olvidar que aún tienen en sus manos las posibilidades de meterse a la Liguilla sin depender de nadie.
Al final, el Clásico nos queda a deber en emociones porque no fue un juego de ida y vuelta ni nada que se le parezca y reflejó el mal momento que ambos equipos viven y que los tiene todavía por abajo de la línea que divide a los que califican de los que se van temprano a casa.



