Estadio Miguel Calero, "El Cóndor colombiano"; Vergara se traga sus palabras
En memoria de un amigo, de esos que la vida pone en el camino y cuesta trabajo digerir que ya no está más. Dios te tenga en su gloria, Antonio "Toño" Rodríguez, productor en las transmisiones de futbol de Televisa Deportes.
Fue lamentable recibir la noticia del fallecimiento de Antonio Rodríguez justo cuando estaba en la redacción de Televisa Deportes recibiendo el envió de mis compañeros y amigos César Martínez y Alonso Cabral, designados para la cobertura del funeral de Miguel Ángel Calero Rodríguez.
Al primero lo conocí profundamente, sus bromas en los aeropuertos eran frecuentes, pero algo que siempre quedara grabado en mí eran sus consejos antes de iniciar una transmisión, sobre todo sus preguntas y propuestas antes de entrar al aire y sus palabras: "Dale, viejo, esta tarde o noche triunfamos".
Al segundo lo conocí de reportero a deportista, pero siempre fue abierto, dispuesto a responder todos los cuestionamientos, un tipo fuerte y directo, pero ante todo un profesional, un deportista que siempre buscaba dejar sobre la cancha no su ciento por ciento, sino algo más.
La relación con Calero Rodríguez nunca fue más allá, pero en los sitios donde lo llegaba a encontrar nunca se guardó un saludo o un "cómo te va", y estoy seguro que de todas las generaciones que han pasado por los Tuzos del Pachuca, "El Cóndor" o "El Negro", como le llamaba el presidente del equipo, siempre portó con orgullo el uniforme.
Creo que una excelente forma de homenajear a Miguel Ángel sería poniendo su nombre al Estadio Hidalgo, ese recinto donde él contribuyó con su entrega para hacer de los Tuzos un equipo histórico.
Soy creyente del "Señor de las Maravillas" y siempre le pido que ilumine mi andar por la vida, así como de mis familiares y amigos. En esta ocasión le pido que reciba con los brazos abiertos a Toño, mi amigo y consejero, y a Miguel Ángel, ambos han sido parte de mi vida profesional.
UNA VEZ MÁS JORGE VERGARA...
Se volvió a equivocar y a tragarse sus palabras, esas que lanzaba en defensa de su asesor, el holandés Johan Cruyff, y su proyecto por hacer de las Chivas del Guadalajara uno de los equipos más importantes del mundo.
Lo que sí consiguió es quedar en ridículo, porque terminó echando al ex entrenador y jugador del FC Barcelona.
Sólo nueve meses duró la relación laboral y sólo tuvo que desembolsar, hasta el momento, 2.5 millones de dólares por sus servicios. Pero al final sucedió lo de siempre desde que Vergara llegó al equipo para Chivas, donde no sólo se despiden entrenadores, también a los asesores, por mucho nombre que tengan.



