América tiene todo
Todo indica que la prueba de fuego para Miguel Herrera ha llegado. El América, junto con Tigres y León, son los equipos mejor armados para la presente campaña, con refuerzos de prestigio que vienen a redondear un buen, pero limitado plantel, que se tenía el torneo anterior.
Aclaro lo de mejor armado para este torneo que no es lo mismo con el mejor plantel, ya que ahí debemos incluir también al Monterrey, con un grupo que ya tiene mucho tiempo jugando junto, con la valiosa incorporación de Leobardo López en la defensa.
América ya no es el equipo sin banca ni el cuadro que dependía de un solo delantero. Tras el triunfo frente a Rayados todos, absolutamente todos los jugadores del primer equipo, están listos físicamente y aseguran estar en buen nivel futbolístico. Asimismo admiten que, a diferencia de otros años, hay una fuerte competencia interna por quedarse con los puestos titulares. Cierto, esa situación no la veía desde el Clausura 2007.
Además el equipo ha encontrado la estabilidad deportiva desde hace ya un año, lo cuál ha permitido que el grupo sepa a qué juega y domine el sistema que pretende su técnico. A diferencia de otros tiempos, América tiene un estilo.
A priori el panorama luce prometedor para el equipo, incluso, favorecido por no haber calificado a la Copa Libertadores, habrá concentración total para la Liga. Por ello califico a este certamen como la prueba de fuego para Miguel, pues junto con la directiva tiene un plantel diseñado para ser campeón. Se le cuestionará fuertemente si no lo consigue, sin considerar las circunstancias que puedan provocar un eventual fracaso.
El título es el reto principal, pero tiene también algunas asignaturas pendientes como volver a hacer pesar la condición de local. En el 2012 tan solo ganó ocho encuentros en el Estadio Azteca, contrastando con la gran marca como visitante. En los torneos regulares América perdió un solo partido en cancha ajena en todo el año, insisto, en torneo regular. Y dos si también contamos el descalabro frente a Monterrey en la Liguilla del Clausura.
Los tiempos han cambiado en Coapa, hay menos marketing y más futbol. Veremos si ha sido suficiente para terminar con la sequía de títulos, pues se cumplirán ocho años sin festejar nada, ocho años de más momentos difíciles que de buenos recuerdos.



