Espejismo Rayado
Para quienes el análisis de un partido se relaciona directamente con el resultado, entonces la victoria de Rayados 1-0 frente a Monarcas lo es todo y los tres puntos son justos y merecidos.
Pero para quienes tratamos de ver el partido y entender su circunstancia asumiendo que el resultado no siempre va de la mano con lo sucedido durante los 90 minutos, el partido del sábado debe dejar muchas preocupaciones.
Otra vez, como pasó frente al América, el Monterrey empezó ganando el cotejo cuando menos merecimientos estaba haciendo para ello y terminó sumando tres unidades que en muchos momentos el rival estuvo a punto de arrebatarle de las manos.
Cuando Mancilla se hace expulsar tontamente sobre el fin del primer tiempo, parecía que el terreno se ponía fértil para que Monterrey acabara con el rival en la parte complementaria aumentando considerablemente la cuota goleadora.
Pero esto no pasó. Sucedió todo lo contrario, ya que Monarcas retó a Rayados, le creó oportunidades de gol y por esas cosas del futbol y la gran actuación de Jonathan Orozco, los de Morelia se fueron en blanco.
El colmo fue cuando Monterrey decidió poner más y más gente a defender, al grado de echarse a atrás al más puro estilo de equipo chico para cuidar una mínima ventaja, contra 10 hombres y en casa.
Definitivamente si al interior del Club desean ser sensatos y de verdad aspiran a que este Monterrey vuelva a tocar el cielo, hoy tendrían que estar analizando minuciosamente los 180 minutos que se han jugado en el torneo, porque tranquilamente en la jornada 2 les pudo haber pasado lo mismo que en la inaugural frente a las Águilas.
Si el argumento que lo explica todo es que faltó pretemporada o que están cansados, entonces no habrá mucho que hacer, pero si entendemos que al equipo se le acabó la magia y necesita reforzar el trabajo para volver a ser grande, entonces habrá que hacer mucho más que lo realizado hasta ahora.
Me parece que esta edición del Monterrey se sigue sosteniendo con alfileres y que de un momento a otro podría venir la debacle del proceso Vucetich, porque cada vez el equipo se ve menos sólido y menos consistente.
Es cierto que hoy el talento de sus hombres más importantes lo está sacando adelante, pero eso no durará para siempre y llegará un momento del campeonato en el que no será suficiente para mantener la cosecha de puntos.
Ojalá que al interior del equipo alguien levante la mano y reconozca lo lejos que esta plantilla se encuentra de su mejor momento futbolístico dejando atrás argumentos como el cansancio, las lesiones y tantas otras cosas que se dicen, pero que no tienen cabida en una institución que quiere pertenecer al primer mundo futbolístico.
Rayados suma tres puntos, pero ha jugado este naciente torneo como para no tener ninguno y eso no deben pasarlo por alto quienes deseen llevar a este equipo a buen puerto en el Clausura 2013.



