¡Partidazo!
¡Cuántas emociones nos regalaron Tigres y Xolos en el duelo en la cumbre! El choque entre los dos equipos con récord perfecto en el torneo realmente cumplió con las expectativas a lo largo de los 90 minutos.
Si entramos al detalle y desmenuzamos el juego debemos empezar por reconocer que durante el primer tiempo los Xolos se adueñaron del partido, de la pelota y del marcador, ante un cuadro felino que nunca encontró la brújula del partido.
El cuadro de Ferretti flaqueó en una de sus principales cualidades que es la solidez defensiva, ya que un balón muy mal regresado por Hugo Ayala al arquero Palos permitió que Alfredo Moreno se robara el esférico y le diera la ventaja a los visitantes.
Tijuana hizo su partido, buscó afanosamente el gol, pero sin descuidar su cuadro bajo, donde hay que destacar las labores realizadas por Gandolfi y Pellerano, que en sus respectivas zonas son referentes importantes de este equipo.
La columna vertebral de Xolos está perfectamente armada y trabajada por Mohamed, además los once tienen claro el compromiso de correr y correr de una manera impresionante, sin conceder ventajas ni aflojar el paso un solo segundo.
Me queda claro que hay un convencimiento absoluto de toda la plantilla de lo que quieren lograr y, sobre todo, de la forma en que pueden conseguirlo. Este grupo tiene un compromiso absoluto e inquebrantable con su institución y eso lo reflejan en todo momento.
Los Xolos cuentan con un oficio muy "sudamericano" y no dejan escapar la ocasión de sacar ventaja, ya sea de una acción a balón parado, de una falta táctica o de un reclamo al árbitro para ejercer presión.
Del otro lado los Tigres tuvieron que esperar hasta el medio tiempo para cerrar filas en el vestidor y corregir el rumbo, porque en el primer tiempo fueron incapaces de tener la pelota.
Al regresar a la cancha los felinos corrigieron el rumbo, sin querer decir con esto que maniataron al rival, porque Xolos siguió teniendo por lapsos el balón, sin embargo, los Tigres consiguieron por conducto de Lucas Lobos dos goles suficientes para darle la vuelta al marcador.
Pero el gusto duró poco, ya que en una lamentable falla de control de la pelota de Israel Jiménez le sirvió en bandeja de oro la jugada del empate al implacable Riascos para sellar el empate a dos goles.
Entiendo que a los seguidores de ambos equipos les pudo haber quedado sabor amargo por no poder mantener el paso perfecto, sin embargo, tenemos que admitir que se encontraron dos equipos con estilos muy definidos que practican muy buen futbol y lo llevaron a su máxima expresión.
Partidos como éste le hacen muy bien al fútbol mexicano, porque después de hoy habrá mucha gente que la próxima vez que salten a la cancha los Xolos o los Tigres esté dispuesta a prender la televisión o ir al estadio aunque no sea su seguidor, porque sabe que verá cosas muy interesantes en el terreno de juego.



