Copa Libertadores 2013
Hace algunos años se hacía alusión a los clubes mexicanos en Sudamérica como los "caballos negros" de la Copa Libertadores.
Rivales incómodos que llegaban lejos siempre y a los que había que detener por las buenas y/o, de ser necesario, con todos los recursos que el "colmillo" de aquella parte del continente permite, cuando de futbol se trata.
Así se vivieron experiencias buenas y malas que desafortunadamente nunca terminaron en un título en esta competencia internacional.
Ha transcurrido el tiempo y esa "sorpresa" por el nivel mostrado se ha transformado en cuestionamientos acerca del por qué, con tal infraestructura y poder económico, ningún equipo mexicano ha levantado el trofeo de monarca libertador.
Las últimas experiencias no han sido gratas con eliminaciones tempranas producto del desdén de algunos por el torneo o por el nivel mostrado a la hora eliminarse con clubes aparentemente inferiores en todo. Tigres, Guadalajara, Cruz Azul y León son los últimos ejemplos.
Lo cierto es que se ha pasado de ser favorito a decepción o apenas contendiente. Los clubes mexicanos no son lo favoritos que solían ser en el arranque de otras ediciones de Copa Libertadores.
Este año a León lo echaron pronto. Toluca se estrenará frente al poderoso Boca Juniors en medio de una crisis deportiva. Los Xolos de Tijuana, con mayor crédito, tienen la desventaja de hacer tremendos viajes a la parte sur del continente que podrían mermarlos de a poco. (Sus rivales de grupo hacen sólo un viaje largo, los de Mohamed tres). El desgaste al que se someterán los del norte del país, será brutal.
Respetando a quien opine distinto, soy de los que se suben al barco del equipo mexicano en turno que nos represente en un torneo continental. Ahora es el turno de los Diablos y los Xolos. Les deseo lo mejor, aunque en esta ocasión las expectativas, a priori, no sean muy altas.



