Los Tuzos vencieron a los Diablos con un gol de Edgar Benítez y sumaron seis puntos en el Grupo A del InterLiga y ya están en las finales
HOUSTON, Estados Unidos, Ene. 5, 2009.- Hay hombres que hacen de un juego tan elemental como el futbol, diferente. Que son capaces de, con un pase, una finta, un movimiento, cambiar la historia de un partido, incluso entre los bostezos del InterLiga.
El duelo entre Pachuca y Toluca se moría de nada, de inacción en los primeros 45 minutos, cuando Enrique "Ojitos" Meza decidió que Christian Giménez ingresará al juego.
No es que el "Chaco" sea una especie de Pelé o Maradona, pero a la mitad de un campo de 20 almas chatas como en una fiesta sin baile y en una noche de futbol escaso, el argentino fue una revolución. Dio claridad y midió los tiempos de sus compañeros y del partido.
Y es que pese a que fue un duelo movido y con buena cuota de lucha, no hubo llegadas de peligro en ninguna de las porterías en el primer tiempo. La jugada más peligrosa se dio a los 5 minutos cuando Leobardo López, tras un desvío del arquero Lozano, en vez de meter el balón en la portería del Toluca lo sacó.
No hubo un jugador que le diera pausa y visión ofensiva a ninguno de los dos cuadros en esos instantes. Los pocos aficionados en el inmueble despidieron a los 22 hombres entre abucheos cuando se fueron al descanso.
Apareció el "Chaco" y aparecieron jugadas por las bandas y entre huecos. Con velocidad y peligro. Dio una advertencia a todos con un pase a Damián Álvarez que éste no definió con corrección. Y luego otra advertencia más con un enorme letrero de peligro, cuando Paul Aguilar remató forzado otro envío de Giménez ahora desde la banda izquierda.
Pero el mejor socio del argentino en la noche del lunes, salió de la banca justo como él. Edgar Benítez, veloz delantero paraguayo por algo le dicen "El Pajaro", a unos minutos de su ingreso al campo, por fin remató a las redes un pase de Christian Giménez. Eso sí, lo hizo de rebote, tras no conectar con la cabeza metió la pelota con el cuerpo. No podía ser de otra manera.
Benítez también mostró sus condiciones, contó con un par de ocasiones más con su velocidad y aunque no anotó de nueva cuenta, se le ven buenas maneras. Toluca, más bien el segundo equipo de los Diablos campeones, se fue diluyendo y sólo algún tiro de Nava llegó al arco de Cota casi al final del juego.
Giménez puso lo suficiente para que Pachuca dominará la segunda mitad, anotará un gol y se llevara los tres puntos, y de paso clasificara a las finales de la competencia. Nada mal para sólo 45 minutos y un poco más.






