El marcador termino 2-2, con goles de Peralta por La Franja; Vela y Domínguez marcaron por los celestes
PUEBLA, México, 26 de octubre, 2008.- La Franja, la tarde del domingo, fue un equipo tipo Dr. Jekyll and Mister Hyde. El rostro que mostró en el primer tiempo no tuvo nada que ver con el del segundo. Se transformó de una triste imagen a una furia desatada. Y Cruz Azul siempre sobrellevó la situación, tomando lo que le pusieran en la mesa.
Y es que el Puebla salió a la cancha del Cuauhtémoc tan desangelado, tan falto de vida que con un jugador de más desde el minuto 9, por la expulsión de César Villaluz, parecía que ellos eran los que jugaban con 10 hombres. Tan timoratos y tan carentes de futbol y de espíritu, que fueron suspirando y amagando con una catástrofe en cada jugada.
Cruz Azul, por su parte, cuando se quedó sin Villaluz se replegó, pero pronto se dio cuenta que no valía la pena, que los locales se sentían desubicados y faltos de pegada y decidieron ir al frente, y dominaron el balón. Fueron minutos muy trabados en el medio campo. Así al 42 se encontraron con el primer gol del juego. Bonet subió por la banda derecha y centró. Vela le ganó la jugada a Rincón y anotó de cabeza.
Pero la transformación de los locales, a saber si fue "magia" o un gran discurso de Mario Carrillo, fue como el cambio de un tipo apacible a una fiera con garras y colmillos.
Todo llegó de la mano de Walter Peralta. Y con el ingreso de Fabiano, el equipo se revolucionó y Peralta anotó ante una sorprendida defensa azul a los 52 y 56 minutos. Dos tantos de calma y de talento. El primero, tras una serie de rebotes le cayó el balón en los pies y después se quitó a Yosgart de encima. El segundo, tras un pase de Rosas que resolvió al contrapié del arquero azul. Por fin hizo Puebla valer su hombre de más.
Pero tras la sorpresa Cruz Azul puso orden con el ingreso de Alejandro Castro y Gerardo Lugo. Se acomodaron en defensa y en media cancha, y pronto tuvieron su recompensa con el gol de Julio César Domínguez. Un remate con la cabeza tras un tiro de esquina en el que le ganó el salto a todos.
Después hubo chances para los dos equipos. Sergio Rosas tuvo alguna, Carlos Bonet otra, pero los cartones ya no se movieron. Todavía expulsaron a Walter Vilches y se igualó el número de hombres sobre la cancha. Y nada más.
Lo del Cruz Azul viene siendo común esta campaña. Cierta irregularidad sacada con resultados, pero a saber cual es la verdadera cara del Puebla, la del apacible Dr. Jekyll o la del peligroso Mr. Hyde.
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Partidos de liga
- Puebla
- Cruz Azul
- Ganados
- 17
- 35
- Empatados
- 21
- 21
- Perdidos
- 35
- 17
- TOTALES
- 72
- 72






