Guadalajara y Universidad igualaron a un gol, con goles de Darío Verón y Patricio Araujo
GUADALAJARA, México, Nov. 1, 2008.- Ante lo planeado, la sorpresa. Contra la estrategia, el talento. Y el resultado: equidad de fuerzas. Chivas y Pumas se trabaron en el Jalisco y sólo un par de destellos les dieron un empate a un gol.
Y es que Universidad salió a trabar el partido, incluso a ensuciarlo con faltas cuando fue necesario.El planteamiento de Ricardo Ferretti no dejó mucho a la imaginación. Aguantar atrás el cero y atacar con precauciones. Una estrategia que suele seguir Pumas, como soldaditos de plomo del futbol. Nunca ataca con demasiados hombres para no quedar mal parados. Nada nuevo en el brasileño, que suele privilegiar el no recibir goles antes que anotarlos.
Pumas le dejó el balón a Chivas, pero los tapatíos no tuvieron el control táctico del partido. Fue un ir y venir constante del balón, pero infructuoso. Sólo cuando Ramón Morales tomó el esférico por la banda izquierda con su zurda privilegiada se sintió verdadero peligro y profundidad.
De él nació la mejor llegada de los rayados en el primer tiempo. Puso un servicio que Xavier Báez no alcanzó a rematar con corrección y se fue apenas fuera del arco de Sergio Bernal.
Y Pumas aguantó y esperó, sigiloso y amenazante, justo como un felino, algún chance tuvo con Juan Carlos Cacho en un tiro de media distancia, pero estaba agazapado esperando la suya y llegó.
A los 52 minutos en un tiro de esquina, la táctica fija tan valorada en estos tiempos, se levantó Darío Verón en el área y de un sólido cabezazo le dio la ventaja momentánea a los visitantes.
Fue un espacio largo el que Chivas se tomó para reaccionar. Casi tan largo como un día de primavera en otoño. No se sintió cómodo con el gol en contra luego de que había hecho el gasto del partido. Puso cámara lenta a su accionar y freno a sus llegadas.
No aparecía una pizca de creatividad ante la bien cerrada defensa de Universidad en el instante que Patricio Araujo se quitó las lagañas y sorprendió con un disparo de media distancia a la defensa universitaria. Fue tan inesperado su disparo que Sergio Bernal ni siquiera se movió de su sitio en la portería. Fue un espectador de primera fila en la anotación, sólo le faltaron las palomitas de maíz.
Y cuando las fuerzas se emparejaron en el marcador, de nueva cuenta lo planeado casi le da resultado a Pumas y la sorpresa a Guadalajara.
Primero tuvo su chance Ismael Íñiguez en un contragolpe, tras una pared con Juan Carlos Cacho, pero una falla técnica, jamás volteó a ver el arco, le hizo estrellar la pelota en el poste derecho.
Después Antonio Salazar se tiró en el área de Pumas y con la cabeza conectó mal un balón que se fue encima del arco de Bernal en un lance inesperado. A la luz de todo, lo planeado y la sorpresa suelen anularse, y dejar tablas los marcadores.
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Partidos de liga
- Guadalajara
- Pumas
- Ganados
- 43
- 26
- Empatados
- 34
- 34
- Perdidos
- 26
- 43
- TOTALES
- 102
- 102






