Tom Coughlin espera contar con todos sus jugadores y llevarse el triunfo en el Super Bowl XLVI
INDIANAPOLIS, Estados Unidos, Feb. 3, 2012.- Tom Coughlin, aquél del rostro de piedra siempre presente al costado de campo, últimamente suele sonreír más seguido. A veces, hasta suelta un chiste o una frase ingeniosa.
Qué interesante: como un segundo Super Bowl en cuatro años le puede cambiar el humor a la gente.
Pero Coughlin, el entrenador de 65 años de los New York Giants, sigue siendo el mismo, en el campo y fuera de él. Su disciplina, preparación intensa y puesta en ejecución son ya marcas registradas como coach. En casa, las prioridades son su familia, su iglesia y su trabajo benéfico.
"Él es quien es", dijo su hija Keli por teléfono, a dos días del Súper Bowl en que los Giants enfrentarán a los Patriots en Indianápolis. "No sé si eso cambió alguna vez, sabes exactamente qué esperar de él y qué espera él de ti. Todos ven eso y están cómodos porque sabes dónde estás parado".
"¿Si he cambiado?", preguntó el propio Coughlin. "Probablemente, pero lo que creo que es importante es el proceso de aprendizaje. Aprendes, te desarrollas y cambias todos los años. Tiene que traer un nuevo enfoque cada año a tu equipo, en especial si llevas varios años en el mismo lugar. Si cambié, fue para intentar motivarnos y darnos las mejores posibilidades".
En su última rueda de prensa antes del encuentro del domingo, Coughlin dijo que espera contar con todas sus figuras, incluido el running back Ahmad Bradshaw. Los 53 integrantes del plantel quieren jugar, señaló.
Aunque más de uno ha tenido cruces públicos con el entrenador, en estos días de alta motivación los jugadores reconocen que Coughlin busca mejorarlos como atletas y como personas.
El wide receiver Víctor Cruz recuerda que, hace algunos meses, estaba en un cumpleaños en un club nocturno de Nueva York cuando alguien murió de un disparo en medio de un altercado. Coughlin lo convocó a su oficina y le habló casi como un padre.
"No sé si hay algo bueno que ocurra a las 2:30 o 3 de la mañana", recordó Coughlin sobre lo que le dijo al jugador. "Eso nunca lo entendí. Más allá de eso, lo que hablamos queda entre él y yo". Típico de Coughlin: lo que pasa en la familia, queda en la familia.
"Sigue siendo muy disciplinado, quiere que sus jugadores sean disciplinados", dijo el quarterback Eli Manning. "Todavía tienes que hacer todo cinco minutos antes. Quiere que seamos puntuales y estemos orgullosos de nuestro trabajo, también estar totalmente comprometidos con la preparación en la parte del futbol americano".
"Tienes que dar el 100% en el campo de práctica, estar totalmente concentrado en lo que tienes que hacer para estar listo para el domingo", siguió. "Cuando él ve que el equipo hace eso, cuando ve que los jugadores esperan eso de sus compañeros, entonces se puede relajar un poquito".





