Washington avanza a la postemporada al doblegar 28-18 a Dallas y conquistan la División Este de la NFC
WASHINGTON, Estados Unidos, Dic. 30, 2012.- El protagonismo histórico del mariscal de campo novato Robert Griffin III y su compañero, el también primerizo, el corredor Alfred Morris, ayudó a los Washington Redskins a vencer por 28-18 a los Dallas Cowboys y se proclamaron campeones de la División Este de la Conferencia Nacional (NFC).
La victoria se dio en el último partido de la temporada regular de la Liga Nacional de Futbol Americano (NFL) y los Redskins, el próximo domingo recibirán en su campo del FedEx Field, de Landover, a los Seattle Seahawks para el partido de la serie de comodín.
Morris logró tres anotaciones y fue decisivo en el ataque de los Redskins que también realizaron una gran defensa en la segunda parte en la que forzaron tres interceptaciones al mariscal de campo de los Cowboys, Tony Romo.
El triunfo, séptimo consecutivo que consiguieron los Redskins después de haber tenido una marca perdedora de 3-6, les permitió conseguir el primer título de la División Este desde la temporada de
1999.
Morris corrió para 200 yardas, y llevó el balón a la zona de diagonales en tres ocasiones, con escapadas de 17 yardas en el segundo cuarto, y de 32 y una yarda en el último cuarto, respectivamente, para liderar el ataque de los Redskins.
Griffin III, que sorprendió con una gran recuperación física de su rodilla derecha que había tenido lesionada, corrió para 63 yardas y puso una vez el balón en las diagonales.
El mariscal de campo novato de los Redskins, que fue elegido para jugar el Pro Bowl, corrió 10 yardas en el tercer cuarto y consiguió la anotación que dio a su equipo el parcial de 17-10 y la ventaja ya nunca más la perdieron.
Griffin III completó 9 de 18 pases para 100 yardas, no hizo ningún envío de anotación, pero tampoco le interceptaron ningún balón, y dejó en 66,9 su índice pasador.
Romo volvió a ser la cara y cruz de la moneda al completar 20 de 37 pases para ganancia de 218 yardas, hizo dos envíos de anotación, pero le interceptaron tres decisivos, y bajó a 55,9 su índice pasador, en lo que pudo ser tal vez su último partido con los Cowboys.
El equipo de Dallas dejó una marca de 8-8 y volvió a quedar eliminado de la fase final por tercera temporada consecutiva.





