San Francisco ganó la Serie Mundial, y unos meses más tarde podría coronarse en el Super Bowl
Hace unos cuantos meses, en octubre, los Gigantes se imponían a Detroit en el clásico de otoño haciendo gala de un extraordinario pitcheo abridor, de un bullpen que siempre respondió encabezado por Sergio Romo que acumuló tres rescates, y de un bateo oportuno, paciente, que supo fabricar las carreras necesarias.
Ahora, y hablando de San Francisco, sus 49ers pueden darle a la bahía un bicampeonato pocas veces visto, coronarse en la Serie Mundial, y unos meses más tarde en el Super Bowl.
De hecho, este fenómeno sólo se ha presentado en cuatro ocasiones anteriores.
Primero fue Baltimore, por conducto de sus Orioles del '70, y unos meses después los Potros vencían a Dallas en el Super Bowl V con un gol de campo con cinco segundos en el reloj del novato Jim O'Brien.
En el '79 la gran familia de los Piratas de Willie Stargell y compañía vino de atrás en el clásico para imponerse en siete encuentros a Baltimore, y en enero, Pittsburgh obtenía su cuarto Trofeo Lombardi por conducto de la cortina de acero, de Terry Bradshaw, Franco Harris, Lynn Swann y estrellas que les acompañaban para superar a Carneros.
En el '86 la gran manzana vivía una nueva versión de los milagrosos Mets que estuvieron a un strike de perder la Serie Mundial ante los Medias Rojas, y por quienes Bill Buckner tuvo la mala fortuna de ser colado por una rola a la inicial, en un episodio tristemente célebre para Boston. Al cristalizarse el regreso de los Mets en siete encuentros, Buckner tuvo que mudarse del área de Nueva Inglaterra.
En enero, los Gigantes de Bill Parcells derrotaban a los Broncos de John Elway, que caerían cuatro veces consecutivas en el Super Bowl antes de obtener el bicampeonato a fines de los años noventa. La cuarta y última se produjo entre el 2004, y el 2005. Primero, los Medias Rojas fueron demasiado para los Cardenales, a los que barrieron, para acabar de esa manera con la maldición del Bambino, que se extendió por espacio de 86 años, y después los Patriotas de Tom Brady y Bill Belichik que derrotaron a Filadelfia.
Ahora es el turno de los 49ers de hacer historia de la mano de los Gigantes, veremos qué tienen que decir los Cuervos el próximo 3 de febrero a las 5 por el 5 en el Super Bowl XLVII.



