Ravens y 49ers tratarán de mantenerse sin derrotas en el Super Bowl al enfrentarse en el Superdome

CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 1, 2013.- Tuvieron que esperar un año, pero los Baltimore Ravens y los San Francisco 49ers por fin están de vuelta en el Super Bowl, y este domingo todos los ojos de mundo estarán puestos en el Superdome de Nueva Orleáns para la edición XLVII.
Los 49ers buscan su sexto campeonato en seis oportunidades, con lo que empatarían a los Pittsburgh Steelers como los más ganadores en la historia, mientras que los Ravens quieren su segundo título de la NFL.
Una de las claves en el éxito de los Ravens ha sido el gran nivel del quarterback Joe Flacco, quien durante la postemporada tiene ocho pases de touchdown sin intercepción. La última ocasión que un rival se llevó un pase de Flacco fue en la Semana 14 (Broncos).
A pesar de que Baltimore ha logrado involucrar más en el plan de juego a Ray Rice, las esperanzas de las aves púrpuras estarán en el brazo del ex quarterback de la Universidad de Delaware. Flacco ha completado el 53% de sus pases de más de 20 yardas, logrando tres touchdowns durante los Playoffs.
La defensiva secundaria de los 49ers debe estar muy atenta ante el quarterback de los Ravens, ya que promedia cinco pases profundos por encuentro, algo con lo que ha sufrido la escuadra de la bahía. Flacco tiene 101 pases intentados de más de 20 yardas sin intercepción. El quarterback sólo ha sido capturado cuatro veces en las últimas 99 jugadas de pase.
Los 49ers han tenido problemas para presionar al quarterback rival durante los Playoffs y este domingo podrían continuar, ya que Aldon Smith y Justin Smith no estarán al 100%. La defensiva gambusina sólo logró dos capturas en la postemporada, luego de obtener 38 en la campaña.
Baltimore tratará de abrir a la defensiva de San Francisco con formaciones con varios receptores y así evitar la presión. Si no logran incomodar a Flacco, los receptores Torrey Smith, Anquan Boldin y hasta el ala cerrada Dennis Pitta podrían marcar la diferencia para el conjunto de la Conferencia Americana.
Los Ravens vienen de eliminar a Peyton Manning y Tom Brady en juegos consecutivos, algo que pocos equipos pueden presumir en la liga. Sin embargo, enfrentar a Colin Kaepernick representa un gran reto para esta unidad de veteranos. Durante la temporada jugaron ante quarterbacks similares (Michael Vick y Robert Griffin III) y en ambos casos cargaron con la derrota.
Durante las dos semanas de preparación previas a este encuentro, los Ravens estuvieron entrenando ante su quarterback suplente, Tyord Taylor, quien con los Hokies de Virginia Tech empleaba la read-option, algo que ayudará a Ray Lewis y compañía para reconocer algunas jugadas durante el partido.
Otro punto clave para el conjunto dirigido por John Harbaugh han sido los balones perdidos. En sus tres juegos de postemporada, las aves púrpuras generaron ocho, después de cerrar la temporada regular con sólo cuatro en las últimas seis semanas. En este mismo departamento, San Francisco llega con seis partidos seguidos forzando al menos un balón perdido y ha conseguido 12 en ese lapso.
El jugar sobre la superficie sintética del Superdome podría beneficiar el ataque terrestre de los 49ers, que tratarán de sacar ventaja sobre los veteranos linebackers de Baltimore. Los Falcons contuvieron muy bien a Kaepernick, pero no pudieron frenar los acarreos de Frank Gore, quien se espera cargue con el peso de la ofensiva de San Francisco.
El coordinador ofensivo Greg Roman tendrá algo preparado para el veloz LaMichael James, quien junto con Gore pondrá a prueba a la defensiva púrpura, que en los últimos tres juegos ha permitido un promedio de 128 yardas terrestres ante quarterbacks que basan su juego dentro de la bolsa de protección.
En los últimos nueve partidos con Kaepernick como titular, los 49ers promedian 28 puntos, pero la defensiva de los Ravens sólo permitió un touchdown en la final de la AFC ante New England. Michael Crabtree ha sido el objetivo principal en el juego aéreo, pero en esta ocasión Vernon Davis y Randy Moss podrían ser los que ayuden en los momentos cruciales al ex quarteback de la Universidad de Nevada.
En el último enfrentamiento entre estas escuadras, la defensiva púrpura capturó atrás nueves veces a Alex Smith, algo que difícilmente podrá repetir en esta ocasión, ya que además de la habilidad de Kaepernick, la línea ofensiva se ha convertido en una fortaleza de los 49ers. La unidad está encabezada por el tackle Joe Staley y el guardia Mike Iupati, quienes son considerados entre los mejores de la liga.
Los equipos especiales siempre marcan diferencia en un Super Bowl y en esta ocasión ambos equipos cuentan con jugadores peligrosos para regresar las patadas. Tedd Ginn estará por los 49ers, mientras que por los Ravens lo hará Jacoby Jones, quien logró un touchdown en la temporada regular con una escapada de 63 yardas.
San Francisco sólo permitió un regreso hasta las diagonales en la temporada, mientras que Baltimore ninguno. En cuestión de los pateadores, Justin Tucker le da ventaja a los Ravens ya que conectó 30 de 33 goles de campo y el más largo fue de 56 yardas. Por su parte, David Akers fue muy criticado luego de fallar 13 de 42 intentos, aunque logró uno de 63 yardas.
El famoso Harbowl podría inclinarse a favor de Jim, quien ha demostrado ser más arriesgado y en este tipo de encuentros siempre es bueno salir con algo fuera de lo común, tal y como lo hiciera Sean Payton con los Saints en la edición XLIV, al iniciar la segunda mitad con una patada corta.
Los Ravens confían en que son el equipo del destino en esta temporada y que Ray Lewis podrá terminar sus 17 años de carrera con otro anillo, pero los 49ers se encargarán de darle a la Conferencia Nacional su cuarto Trofeo Lombardi consecutivo. Mi Pick: San Francisco 49ers 24-Baltimore Ravens 20
Los 49ers son favoritos en las apuestas del Súper Tazón 47 por -4. El equipo de la bahía está 5-1 contra en el spread en sus últimos seis encuentros y tiene marca de 25-11-1 en los pasados 37.
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