Felix Baumgartner bate velocidad del sonido en un salto de altura a de más 39 mil metros de la Tierra
ROSWELL, Estados Unidos, Oct. 14, 2012.- El austriaco Félix Baumgartner batió un récord al ascender en globo aerostático al punto más alejado desde la superficie de la tierra, desde donde se lanzó al vacío y rompió la barrera del sonido en caída libre desde más de 39 mil metros.
Baumgartner, ex oficial del ejército austriaco, requirió cuatro minutos 22 segundos para cubrir la distancia de la caída libre, alcanzando por momentos velocidades de hasta mil 171 kilómetros por hora, en ocasiones sin aparente control, como mostraron las imágenes del descenso.
El salto fue transmitido en vivo a través del Internet con imágenes captadas por unas 35 cámaras desde de superficie de la tierra así como otras colocadas en el interior y el exterior de la cápsula en la que Baumgartner hizo el ascenso de dos horas 36 minutos.
La transmisión permitió a millones de personas seguir paso a paso al histórico ascenso y la caída que fueron seguidos de cerca por mas de una treintena de expertos que formaron el equipo de control instalado en Roswell, Nuevo México, desde donde Baumgartner inició su ascenso poco antes del mediodía tiempo del este.
Baumgartner, de 43 años de edad, fue remontado a una altura de más de 39 mil metros por uno de los mayores globos aerostáticos construidos hasta ahora, 10 veces más grande que el de tamaño normal.
El globo tiene un diámetro de más de 120 metros y la altura es equivalente a un edificio de 55 pisos.
Baumgartner portó un traje y un casco presurizado de 200 mil dólares, semejante al que usan los astronautas al salir al espacio, pero con más flexibilidad para poder maniobrar y ejecutar los movimientos necesarios de un paracaidista.
Uno de los récords que Baumgartner buscó romper fue el de salto en paracaídas que desde 1960 ostenta el ex coronel de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Joe Kittinger, quien se lanzó desde un globo de helio a 31 mil 333 metros de altura.
Kittinger, ahora de 83 años de edad, formó parte del equipo de 300 expertos e ingenieros que tuvieron a su cargo el monitoreo de la histórica misión patrocinada por una firma de bebidas energizantes.





